Consejos tras nuestra experiencia con la vermicompostera II

Después de publicar este post, ésta es la continuación. En esta ocasión os vamos a hablar de las cosas que se le pueden echar.

  • Restos de cocina siempre que sean de origen vegetal exceptuando: tomate (muy ácido, si acaso poner en pequeña cantidad); ajo (es un antibiótico natural y podrá matar las bacterias buenas que son las que descomponen la comida para las lummis, pensad que las lummis no tienen dientes, ellas lamen lo que se descompone por lo que las bacterias aerobias son muy importantes); patata (casi toda está tratada con químicos y además se descomponen fatal); cebollas (no estoy seguro de porqué pero no les hace mucha gracia). Y como recomendación, en caso de duda, lávalas ligeramente con agua.
  • Restos vegetales como hojas secas de las plantas, las hojas o partes pochas de los vegetales que compramos en la verdulería. En lugar de tirarlas, son perfectas para ellas; si has cosechado zanahorias y no vas a consumir las hojas se las puedes echar también, los restos de poda; etc. Procurad evitar las ramas, algo fino no será descompuesto pero le puede dar cuerpo al hummus, pero si son gorditas no es recomendable.
  • No vuelvas a tirar los cartones del papel higiénico o los de papel de cocina. Suelen ser de celulosa muy básica, sin colores ni tintes, y el poco pegamento que llevan no supone un problema. Van genial para las vermicomposteras. A veces algo de papel de cocina se puede echar, pero llevan químicos y no recomiendo abusar. Con los cartones de huevo pasa lo mismo. Hay algunos que la marca y la información van en una pegatina en una tapa de plástico, por lo que la base que es de cartón y se puede usar perfectamente.
  • Posos de café, en pequeñas cantidades (los restos de una o dos cafeteras al mes es lo que solemos usar nosotros); los restos de té (sin problemas, les va genial, aunque en ocasiones las bolsitas no las tocan. Las puedes quitar luego o dejarlas y que se composten con el tiempo, son materia orgánica)
  • Pelos. Nosotros nos cortamos el pelo en casa, usamos una maquinilla y los chicos vamos todos con peinado estándard (llegará el día en que no se pueda porque los niños quieran otro peinado y luego volverá el día en que si porque acabamos pasando de peinados caros y raros). Ese pelo se lo damos a las lummis. Al principio tenía mis dudas, pero mis abuelos usaban el pelo para las plantas, decían que aportan nitrógeno, así que ¿why not? Descubrimos que a las crías las encanta, no genera mal olor y aunque tarde bastante en descomponerse, se integra bastante bien.
  • Se pueden usar cítricos, pero es necesario compostarlos primero durante un tiempo. Personalmente no lo recomiendo. No os va a hacer falta guardar toda la comida para dárselas a las lummis, os sobrará.
  • Nosotros hemos probado a guardar comida en un tupper para echarla cuando se hayan comido lo que tienen, para cuando se lo íbamos a echar nos encontramos con que por estar cerrado había empezado a oler mal, y teníamos otro tupper comenzando a llenar por lo que le echamos los dos (ya que estoy…) y los restos de una sandía que quedaba un poco medio seco de hacía unos días y empezaba a tener mala pinta, resultado: igual que entró salió directo al cubo de la basura al cabo de 3 o 4 días con un montón de crías por haberme pasado de ansioso. Si estás cocinando y tienes las pieles de una zanahoria y las cáscara de una manzana, mira la vermi (con el tiempo te acostumbras y sabes cuándo les hace falta comida y cuándo no y no necesitas mirar) y si se puede les pones y si no, se tira a la basura. ¿Cuándo podré? pues si tengo mucha materia vegetal y poco resto de cocina puedo poner resto de cocina (equilibro un poco la mezcla) o si tengo mucho cartón o paja lo mismo, pero luego estaré bastante tiempo (2 3 o 4 semanas, SEMANAS) sin ponerles nada. O si veo que lo que tienen está bastante procesado (es decir que no sabemos exactamente lo que es aunque no sea todavía humus de lombriz)

Consejos tras nuestra experiencia con la vermicompostera I

Me he planteado muchas veces escribir un decálogo de normas sobre cómo llevar una vermicompostera. Mis razones para no hacer se resumen en que estoy seguro que me pasaré de diez y otro motivo es que no sé lo suficiente. Así que he decidido escribir una serie de consejos sobre lo que he descubierto en mis circunstancias con la vermicompostera con la esperanza de que os puedan resultar útiles.

  • A las lombrices les gusta la temperatura estable, sin cambios bruscos, humedad constante y sin sobresaltos. (Son como mi abuelo.)
  • Les gustan los sitios oscuros y tranquilos. (Son como un niño rata.)
  • Se adecuan al espacio del que disponen. Según el espacio y la comida.
  • Ellas vienen del bosque, de suelos donde comen restos vegetales de hojas en descomposición. El hecho de que coman restos de la cocina es una excepción, no una norma. Teniendo esto en cuenta, aprovechamos que comen piel de plátano, que les gusta el calabacín o la manzana, pero no puede ser lo principal de su dieta. Usamos estos desperdicios para las lombrices porque pueden, no porque sea un básico en su dieta.
  • Es altamente recomendable ir mezclando restos de cocina con restos vegetales y algo de cartón o celulosa lo menos procesada posible. De esta manera compensamos los restos de la cocina que les ponemos. Hay quien recomienda revolver el cajón de vez en cuando, pero yo no lo recomiendo. Prefiero el método “lasaña” de ir añadiendo capas sin tocar lo de abajo para no molestarlas.
  • El mejor indicador de que todo está bien es el olor. Si huele a nada [bosque, fresco, húmedo o semejantes], vamos bien. Si huele fatal, hemos metido la pata. (Abstenerse pacientes COVID sin olfato). Las vermis, si está todo bien y no cometemos errores, no huelen mal. Nosotros tenemos una en la cocina desde hace un año y NO HUELE MAL.
  • Nuestra vermi tiene mosquitas o algo parecido, no sé lo que son. En nuestra experiencia, a las lombrices no les molesta y quizá nazca una cada dos días. Cuando abrimos la tapa al cabo de un par de semanas salen volando una docena. Aunque sea incómodo porque te chocan en la cara, no hacen mucho daño. (Las arañas de la casa lo agradecerán)
  • Empezamos poniendo el mismo volumen de comida (sumando restos de cocina, celulosa y restos vegetales) que de lombrices. Hay que tener en cuenta que en muchos casos si se compra una vermicompostera, ésta incluye fibra de coco, lo cual también es alimento para las lumis. Hay que diferenciar que no es lo mismo volumen y que masa, es decir, lo que ocupa, no lo que pesa.
  • Puede ocurrir que en algún momento tengamos restos de cocina que se pueden echar a la vermicompostera, pero se duda. Porque la vermi tiene restos de comida no procesados por las lombrices. En ese caso es mejor no echar esos restos de cocina. Si se duda es porque se cree que podría ser demasiado, por lo que es demasiado. Hay que pensar siempre que esto es para reducir un poco los restos de la cocina, no para eliminarlos del todo. Si se puede aprovechar para sacar algo de abono, pues genial, pero no debemos pasarnos.
  • En caso de echarse demasiada comida, la vermicompostera olerá mal. Eso no sería lo peor, el problema real es que eso indica que el entorno se ha vuelto ácido para las lombrices y que proliferan las bacterias anaeróbicas. Éstas son las que provocan el mal olor. En caso de habernos pasado un poco, se puede compensar con cartón que no tengan tintes y algo de restos vegetales. Esto nos ayudaría a compensar el exceso de algún elemento.

Para no hacer el post excesivamente largo, continuaremos con más consejos en la siguiente entrega. Podéis aprovechar para hacernos llegar alguna duda y daremos la información desde nuestra experiencia.

Gestión Emocional con un Huerto

Contrario se enfoca en la parte práctica de cualquiera de nuestros proyectos y yo trato de buscar la mejor gestión en nuestras emociones. Los proyectos, sobre todo a largo plazo como puede ser el de un huerto o el de la supervivencia, requiere de gestión, no solo por su productividad, si no también por el desgaste que produce en el ánimo.

Un huerto no es distinto. Puede traer muchas alegrías y sorprender la abundancia de la naturaleza, que con una semilla consigues mucho producto, pero requiere de cosas que, hoy en día con la inmediatez de las redes, no se está acostumbrado. Queremos las cosas AQUÍ y AHORA. Porque luego queremos otras cosas. Y hay cosas que queremos y que necesitan su proceso.

En el caso que nos ocupa, el huerto y sus hortalizas, verduras o frutas. Hemos crecido en una familia donde si querías manzanas, ibas al súper y pillabas una bolsa. Si te apetecían tomates, tienes variedad para elegir para según lo que quieras. Tomate de ensalada, en rama, de pera para los gazpachos. ¿Qué quieres? Pues pagando un precio, lo tienes en el momento. Y así comprabas según la organización del menú que habías hecho.

Cuando te embarcas en un huerto con la intención de abastecerte de él para las comidas… Ya no es igual. Creo que eso es algo que yo no me esperaba. Ya no comes lo que quieres, ya comes lo que hay. Y encima, los tiempos difieren de tu planificación. Y todo se rompe. Además, que llevas meses esperando para poder comerte lo que has plantado y no lo puedes comer cuando te gustaría.

Es una gestión distinta de tus comidas, de tu tiempo, de tus ideas y de tu mente.

También pasa con “las cosas buenas”, vamos a decirlo así. De repente tienes una cantidad de tomates que no es la que compras habitualmente. Son tomates que están riquísimos porque los has mimado, los has cuidado con su riego, sin insecticidas dañinos y con abono. Por tanto tienen un sabor que no reconoces y se han dado en tal cantidad, que tienes tomates para abastecer a todo el vecindario.

Luego está la espera y ya no solo esa paciencia que se construye tras cada día cuidando un ser vivo para comer. Si no también que esperas tener zanahorias en 4 meses, pero éstas en concreto han decidido tardar 7 meses o más. Lo cual ocupa un espacio que tú tenías pensado para las siguiente producción. Se te acumulan los plantines y te falta espacio.

A mí, estas pequeñas cosas de nuestra experiencia con el huerto me están encantando. Pero es cierto que nadie te habla de ello y cuando te lo encuentras, te pegas de bruces con la realidad.

Y finalmente están también las producciones fallidas. Pones mimo y cariño en una hortaliza que… no se te da bien. Aún así, insistes y tratas de tomártelo de otra manera, buscas aprender cómo hacerlo bien. Lo que te cuentan los demás no te sirve en tu caso y tras varios intentos, no hay manera. Eso nos ha pasado con los rabanitos rojos. No hemos conseguido cosechar por más veces que lo hemos intentado.

Y después de todo, están los errores de principiantes que cometes como trasplantar remolachas. Después de varios meses de ver que aquello no prospera, te enteras que no se adaptan al trasplante.

Lo cierto es que son cosas que siempre dependerá de la personalidad que tengas. Además que también dependerá de la etapa de la vida en la que has tomado esta decisión y de otros muchos tantos factores como personas hay en el mundo. En cualquier caso, es placentero vivir esta experiencia y descubrirte como persona en tu gestión emocional a través de ella. Aunque solo sea plantando una lechuga en un tiesto de la terraza o de la ventana, lo recomiendo fervientemente.

Experiencia con sierras y hachas

Desde hace algún tiempo, solemos subir a la montaña (con el correspondiente permiso del ayuntamiento de nuestro pueblo) para recoger piñas y maderas muertas.
Aunque solemos comprar algo de leña de buena calidad en un almacén de leña cercano, la verdad es que cogerla de la naturaleza directamente es un buen motivo para salir de casa y tomar el aire, a la par de hacer algo de ejercicio.

Hemos probado distintas formas de cortar leña (siempre necesitaremos leña de distintos calibres o tamaños, y la leña fina es imprescindible sobre todo al principio cuando empieza a agarrar el fuego, pero la leña gruesa dura más tiempo ardiendo y da un poquito más de brasa) y después de algunos aciertos y muchos errores, creemos que es bueno compartir nuestra experiencia para evitar que otras personas cometan los mismo errores que nosotros.

Nosotros comenzamos cortando leña con una sierra curva de jardinería:

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Y es la primera recomendación que podemos hacer, es una compra casi obligada, son ligeras y se manejan a una sola mano lo que permite usar la otra para sujetar la madera a cortar. Son de hoja rígida por lo que no se doblan en el corte, pero es importante verificar que el filo esté compuesto por dos filas de dientes contrapuestas (dentado japonés).

De esta manera es mucho más fácil cortar ramas ya sean verdes o secas. A la hora de comprar una sierra de este estilo, os recomiendo que la cojáis de mango fijo y no plegable. En nuestra experiencia hemos visto que las sierras plegables están orientadas a ser más ligeras y compactas y para ello sacrifican robustez, la parte móvil sufre mucho y la hoja tiende a ser más fina. En el caso de las fijas, tenéis mango de madera o de plástico, eso ya va en gustos.

Personalmente busco tres características:

  • Tamaño (cuanto mayor sea el tamaño de la sierra mayor será el tamaño de la leña que pueda cortar. Nosotros tenemos una de 35cm y va bien).
  • Precio (no me compensa gastarme un dineral, quiero una herramienta de buena calidad, pero no quiero pagar mangos ergonómicos de materiales ultra-sofísticados cuando una sierra de 20, 30 o 40 euros me hace el mismo servicio que una de 300. Habrá profesionales que tengan que usar la sierra diariamente durante horas y aprecien la diferencia, sinceramente no es mi caso)
  • Robustez (no me sirve una sierra que me haya costado 5€ y a la segunda rama se me parta en las manos y me deje tirado).

Para comprar este tipo de sierras recomiendo pasar por una gran superficie de herramientas tipo Leroy, Brico Depot o semejantes, seguro que tienen variedad, aunque en las ferreterías o invernaderos/viveros tampoco es raro encontrarlas. Creo sinceramente que es preferible tenerla en las manos y poder hacernos una idea clara del tamaño, peso, y solidez de la sierra para hacernos a la idea del tamaño de las ramas que podremos cortar. Aún así en la imagen de arriba tenéis un enlace para comprar en Amazon la que veis en la imagen.

Pasado algún tiempo, nos dimos cuenta de que había ramas gruesas que no podíamos cortar con la sierra de mano, y probamos con la Sierra de arco:

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Nosotros tenemos dos de diferentes tamaños, una de tamaño medio que mide 55cm y una más grande de 95cm, pero en nuestro caso la compra de estas sierras ha sido un error. Estas sierras están pensadas para madera verde, madera que no esté hinchada por la humedad, pero nosotros únicamente podemos recoger madera del suelo del bosque, y en la época húmeda del año, por tanto siempre es madera que está hinchada por la humedad. Lo que nos ocurría al intentar usar la sierra es que la madera hinchada atrapa muy fácilmente el filo de la sierra, y aunque utilicemos cuñas para ir separando la madera la tarea se vuelve muy lenta y tediosa. Además nos solía ocurrir que el corte siempre se desviaba, dependiendo de cuanto se hubiera hinchado la madera por cada parte de la rama, nos pasaba que aunque en una cara del tronco estuviera el corte recto, en la cara opuesta se iba torciendo, esto hace que como la hoja no va recta sino que se va torciendo, la madera atrapa la cuchilla de la sierra y no la deja avanzar. Nosotros no recomendamos el uso de este tipo de sierras, aunque dependerá del tipo de madera y el estado de la misma, nosotros hemos trabajado siempre con madera de pino muerta que se ha caído en el suelo, y lo habitual es que esté algo hinchada por la humedad, por eso siempre tenemos que dejarla secar unos días después, no es lo ideal y desde luego en cualquier leñera te venden madera mejor y en mejor estado, pero es gratis y hacemos deporte.

Después de las malas experiencias que hemos tenido con las sierras de arco, probamos con un hacha que nos regalaron, era pequeñita y estaba un poco mal, pero después de cambiar el mango y afilarla nos hace muy buen servicio, tiene un filo de unos 11cm, mide 42 cm y pesa unos 900gr (el mango actual es algo más largo que el anterior). Con ese tamaño permite manejar a una mano para cortar ramas pequeñitas y también a dos manos para cortar troncos algo más gruesos. Usando el hacha nos dimos cuenta de que aquí ya importaba poco que la madera estuviera algo hinchada por el agua, de hecho, cuando se hincha es más fácil que profundice el hacha y se cortan mejor los troncos.

Es importante destacar que es bastante más peligrosa el hacha que la sierra, porque el hacha corta a base de golpes, y es muchísimo más propensa a accidentes. En cualquier caso, recomiendo siempre buscar asesoramiento, leer libros (hay manuales muy útiles sobre el uso del hacha, en los libros de BoyScout’s y manuales semejantes), mantener despejada el área de corte de partes de nuestro cuerpo, por ejemplo, si vamos a cortar una rama en un lado del tronco, lo ideal es colocar las piernas al otro lado del tronco, para que no podamos darnos en la piernas o pies en caso de fallar, y si vamos a cortar un tronco, podemos separar las piernas para que en caso de fallar el golpe el hacha pase entre las piernas sin golpearnos.

Finalmente un consejo que creo que es importantísimo aplicar siempre, cuando estéis cansados de cortar con hacha, parad y descansad. No merece la pena seguir dando hachazos si estamos cansados, el corte con hacha requiere técnica, no es cuestión únicamente de fuerza y si estamos cansados fallaremos golpes haciendo que sean inservibles y teniendo que volver a levantar el hacha lo que aumenta el cansancio, es un círculo vicioso que suele acabar siempre en accidente, ya sea porque se entumecen los brazos por la fuerza al agarrar y los golpes o porque se nos cansan los brazos y los hombros y podemos golpearnos a nosotros mismo con el hacha.

Por supuesto no debe haber nadie delante ni detrás en muchos metros, porque si el hacha se escapa puede ir hacia atrás al levantarla o hacia delante al bajarla. Además es recomendable que no haya nadie en unos 5 metros a la redonda porque suelen saltar astillas.

Con el hacha pequeña nos fue bastante bien, pero teníamos un problema, cuando el tronco era de más de 30 cm, el hacha se queda pequeña porque al intentar cortar en la parte inferior del tronco, nos golpeamos en la mano con la parte superior. La solución a esto fue coger un hacha algo más grande. Nuestra última adquisición tiene unos 12 cm de filo, mide 70 cm de largo y pesa 1,600 Kg más o menos, con ella es mucho más fácil cortar leña gruesa, al ser más larga y pesada, permite golpear con más fuerza (también es más fácil fallar el golpe, hay que tener mucho cuidado) y por tanto cortar troncos con menos golpes lo que evita que nos cansemos tanto, además los troncos algo más gruesos ya no representan un problema.

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Una vez cortados los troncos, los dejamos secar durante unos días, y una vez se van abriendo las grietas en la madera, los rajamos con maza y cuña. La madera gruesa es mejor que la fina cuando el fuego ya está bien asentado porque da más calor como decíamos antes, pero si el tronco es muy grueso es complicado que el fuego agarre bien, por eso los abrimos.

En nuestro caso no es necesario, pero si los troncos fueran más gruesos, podría ser más interesante el uso de sierras para dos personas o sierras de tronza:

Estas sierras tienen el filo algo más grueso que las sierras de arco que vimos antes y también mucho más alto, lo que evita que se pueda doblar la sierra, pero su uso no es nada sencillo y son herramientas bastante caras, por lo que no creo que sean interesantes para un uso “familiar”

Aparte de los métodos manuales de cortes, también se puede usar maquinaria lo que simplifica la tarea y la hace mucho más liviana.

Existen en el mercado varios tipos de motosierras:

  • Eléctricas
  • De batería: Útiles para podar pequeñas ramas, fáciles de manejar y ligeras, al no depender de cable son muy versátiles, pero tienen el filo corto y la batería acusa el paso del tiempo.
  • De cable: Útiles para podas esporádicas en jardines domésticos, tienen el filo mucho más largo que las anteriores lo que permite cortar troncos y ramas más gruesos, pero dependen de un enchufe y hasta ahora no he encontrado ningún pino a 220v en el bosque 🙂
  • De Gasolina: Las motosierras de gasolina tienen distintos tamaños y pesos, dependiendo del uso que se le quiera dar las hay más cortas y ligeras (serían las ideales en nuestro caso) o más largas y pesadas más orientadas a un uso profesional. Hay una variante de éstas que son las motosierras de gasolina para corte en altura, que vienen con un mástil para cortar ramas de árboles, en nuestro caso no interesan porque por regla general cortaremos siempre en el suelo, aunque lógicamente depende de la situación de cada uno.

Pienso que si la madera va a ser el método principal de calefacción merece la pena recibir la formación adecuada e invertir en una motosierra de gasolina, aparte de valorar la opción de adquirir un pequeño remolque para el transporte de la leña, pero tened presente que la leña necesita secarse por regla general, sobre todo si recogemos leña de podas y talas tendrán que secar durante unos meses (mejor un año) dependiendo del tipo de madera que sea. Además hay gente que también usa una astilladora para partir los troncos cortados en piezas más manejables y más fáciles de quemar.

En nuestro caso la madera la usamos para ahorrar algo de calefacción (Caldera de Gas Natural + Radiadores) y por el propio placer de tener la chimenea encendida, además de que también disfrutamos subiendo a recoger y cortar leña al monte.

Aparte de eso, las motosierras me parecen muy ruidosas, peligrosas (aunque hoy en día han evolucionado y ya no son tan propensas a accidentes como antes) y caras, por lo que prefiero usar herramientas manuales.

Inicio del Macetohuerto. Primavera 2020

Vamos a ponernos en la situación de que todos sabéis lo que pasó con el Covid-19 y todos vivimos el confinamiento de una u otra manera dependiendo del país desde el que nos visitáis. También os he actualizado cómo estaba el Macetohuerto cuando empezamos esta aventura desde el invierno pasado y hoy vengo a contaros cómo empezamos y cómo está a día de ahora. De esta forma os podremos contar cosas que hemos descubierto con nuestro macetohuerto.

Primer Día del Macetohuerto

Todo surgió cuando fui a la tienda de mascotas que tengo al lado de casa para comprar la comida de nuestra gata. El dueño es muy amable y siempre es muy atento con nuestro hijo mayor y conociendo el tiempo que iban a estar encerrados, nos regaló 3 plantones de lechuga. También coincidió que llevaba más de medio año queriendo plantar semillas de ruda, así que aproveché y le compré tierra ya que tenía el semillero también esperando.

Cuando llegué a casa, Contrario se animó plantando las lechugas con la tierra que quedaba después de plantar las rudas y lo que quedaba.

A los pocos días compramos más tierra y empezamos con plantones de tomates, pimientos y cherries. Además de unas fresas y un fresón. Luego entraron también unos puerros y unas cebollas…

Actualidad del Macetohuerto

Como os comentaba en el post anterior, en Instagram hemos ido subiendo las novedades que han ido pasando y seguiré subiendo fotos de todo ello. Veo la necesidad de seguir contando descubrimientos que hemos hecho y cosas que nos hemos inventado y cómo evolucionan.

Como podéis ver, la cosa empezó así como sin querer. Desde entonces han pasado muchas cosas. Entre ellas, los pimientos, debido a los cambios de temperatura, no han sobrevivido a nuestro macetohuerto. En cambio las fresas están sacando estolones y ya hemos comido alguna fresa. Hemos hecho recolección de fresas, lechuga y estamos a punto de hacerlo de rabanitos rojos.

Ayer nos dimos cuenta que a los ajos le han salido ya los cucullos. Ya os contaremos más sobre ello y cuando hayan florecido, las veréis en la cuenta de IG.

Os voy a dejar una lista de todo lo que tenemos a día de hoy:

  • Muchas lechugas
  • Fresas y fresón
  • Tomates Cherries
  • Tomateras
  • Puerros
  • Cebollas
  • Ajos
  • Rabanitos rojos
  • Zanahorias
  • Menta chocolate
  • Romero rastrero
  • Rudas
  • Espinacas
  • Rutabaga

Además de plantas más ornamentales como pensamientos, azalea, cactus, olmo bonsái y pino bonsái. Y no bastante con eso, también tenemos vermicompostera de la que os hablaré también más adelante.

Actualización del Macetohuerto

Hace mucho tiempo os escribimos ESTE POST sobre el macetohuerto que estábamos iniciando en aquel momento. Lo estábamos haciendo un poco como experimento, siendo otoño la variedad era poca y lo hacíamos con lo que ya teníamos.

Pero ha llegado el confinamiento a nuestra vida y nos hemos venido arriba. Además, en plena primavera las posibilidades aumentaban y poco a poco el lugar del macetohuerto lo hemos ido aclimatando para que resultara muy cómodo hacerlo.

Mientras Contrario y el Mayor trabajaban hice muchísimas fotos con la intención de compartirlas aquí. Pero entre elegirlas y editarlas se ha pasado el tiempo y me veo que escribo este post con 2 meses de retraso. Como estoy compartiendo el día a día en Instagram, he decidido no demorarme más e invitaros a seguirnos en esa red social para no perderos las imágenes y escribir aquí para poneros al día. Quizás con alguna imagen, pero sin tanta autoexigencia.

Y este post es para relataros cómo estaba el Macetohuerto de Supervivencia en Familia al principio y lo que iniciamos. Poquito a poco os iremos poniendo al día.

Novedades desde #MacetoHuerto 01

Al revisar el post me ha sorprendido muchísimo ver la foto de la Menta Chocolate. No recordaba que fuera tan pequeñita cuando la trajimos a casa. A día de hoy está enorme, con hojas enormes. La hemos trasplantado porque necesitábamos ese tiesto para otra cosa, pero como es tan adaptable pues ha seguido creciendo también.

Menta Chocolate Grande Supervivencia en Familia

No sé si reconocéis el tiesto, pero os confirmo que el perejil ha caído por el camino. Plantamos demasiadas semillas juntas y no crecieron mucho por lo apretados que estaban. Además, resulta muy apetitoso para el pulgón y no pudimos aprovecharlo porque estaba totalmente plagado de pulgón.

En cambio los ajos siguen en pleno crecimiento. Los plantamos en modo de experimento y nos hemos visto tutoriales para aprender más de ellos porque no sabíamos ni cómo recolectarlos. Por lo visto en breve se les anuda y se les deja de regar. Ya os contaremos más y repito la invitación a Instagram para seguir en imágenes.

Ajos en Jardinera de macetohuerto supervivencia en familia

Para no alargar este post demasiado, lo voy a dejar aquí y en breve os cuento cómo iniciamos en la temporada de primavera el macetohuerto y cómo está todo a día de hoy. Ha habido altas inesperadas, altas nuevas y alguna baja. Así que os lo contaré todo al detalle en el siguiente post dentro de pocos días.

COVID-19

Llevo varios días pensando el contenido de esta entrada en relación al COVID-19, que si cómo ponerse mascarillas, qué mascarillas usar, si usar o no guantes y cómo, etc etc. Pero la verdad es que toda esa información ya la tenéis en multitud de sitios. Con todo el tiempo libre que tenemos ahora mismo mientras estamos confinados no falta la información y está al alcance de la mano de todos. Pero lo que sí me gustaría es aportar unos cuantos puntos a modo de reflexión personal.

1º Si nos lees desde algún lugar donde no esté decretado el confinamiento de la población, donde el COVID-19 aún no se considere una pandemia y donde los políticos os estén diciendo que no pasa nada, que estéis tranquilos, que es un catarro/gripe y que hay que cuidar la economía; prepárate. No, no, en serio, prepárate, porque al resto del mundo nos han contado la misma mentira y los que se lo han creído se han llevado una enorme decepción.

2º Si tienes que salir a comprar, ten en cuenta lo siguiente:

  1. Planifica bien lo que vas a hacer, aprovecha la salida para tirar la basura, haz una lista previamente para que no se te olvide nada, ten claro a dónde vas, y qué alternativa tienes si fuera necesario. Mira la ropa que vas a usar, procura que sea adecuada y que te proteja bien (usa siempre el mismo abrigo de manga larga por ejemplo, aunque haga calor), ponte mascarilla y guantes (mira en internet cómo ponértelo y quitártelo que hay miles de vídeos y ejemplos).
  2. Si vas a un sitio donde es posible que haya mucha gente, pero estás bien protegido y la gente está tranquila y manteniendo la distancia de seguridad y demás normas, no hay ningún problema. A la mínima muestra de agresividad, aglomeraciones o altercados valora seriamente la situación. A veces es preferible ir a otro sitio que verte envuelto en problemas. Hay lugares donde se han producido peleas o altercados, no es lo habitual desde luego, pero en ningún caso te interesa verte envuelto en eso. Si vas a Urgencias por algo distinto al COVID-19 lo más probable es que te lleves el COVID-19 de regalo.
  3. Ten preparado en casa un barreño con una mezcla de agua y lejía (sin aromas mejor) y con un trapo humedecido limpia todos los envases.
  4. Usa tarjeta de crédito siempre que puedas.
  5. Deshazte de todos los envases que no se puedan limpiar fácilmente.

3º Ponle imaginación a la vida o busca sugerencias en internet. Es preferible pasar una tarde haciendo pan o una tarta, viendo una buena serie/peli, durmiendo en tienda de campaña en el salón con los niños o montando un maceto-huerto que estar desesperados por no saber qué hacer para pasar las horas.

4º No te fíes de la información que te llega:

  1. Los gobiernos, la OMS, la ONU, la OTAN o cualquier otra organización que se os ocurra os dirán lo que sea por el bien común en el mejor de los casos, y por su propio bien en la mayoría.
  2. Los datos que nos dan no son reales, no se dispone de la cantidad suficiente de test ni recursos en general para poder saber exactamente qué cantidad de población está afectada por la enfermedad ni la cantidad de personas que han fallecido por ella. En las primeras fases de la pandemia, en casi todas partes se ponía como motivo de fallecimiento la neumonía o la parada cardíaca siendo por el COVID-19. Se han hecho test en pequeñas poblaciones de Italia, y se ha descubierto que aproximadamente un 80% de la población infectada era positiva sin síntomas.
  3. Hay mucha gente que se dedica a crear y/o compartir bulos, fakes y mentiras en general, son los llamados imbéciles. Por favor tened cabeza y no os lo creáis todo. En la India han muerto cerca de 40 personas porque les dijeron que beberse el Gel de alcohol que se usa generalmente para desinfectar las manos, les curaría.

5º Apartaos de la gente, pero no solo de la gente en general, mantened una distancia de varios metros con la gente que os encontréis por la calle, y por favor, por muy duro que sea, no vayáis a ver a la familia o amigos. No vayáis a ver a vuestros padres o abuelos, en España murió un anciano porque su nieto era positivo, no lo sabía y le contagió por saltarse el confinamiento para ir a verle.

6º Hay que tener muy claro que lo más grave no es que nos infectemos, como hemos dicho más arriba hay mucha gente que va a pasar el virus sin tener apenas síntomas, sino que podemos infectar a personas sensibles a las cuales este virus las puede matar.

7º Si tienes mascota, tienes derecho (en España) para salir a que haga sus necesidades. Si cuando hace buen tiempo le das un buen paseo para que haga ejercicio, pero cuando llueve apenas sales a la vuelta de la esquina, o lo sacas poco cuando llueve o mucho cuando no, piénsalo.

8º Hay muchos motivos por los que una persona sale de su casa y tiene todo el derecho del mundo, por mucha rabie que pueda dar no seáis la Gestapo de los Balcones (si no sabes qué era la Gestapo ya tienes algo que hacer) no les digáis nada, si lo veis necesario avisad a la Policía.

  1. Una amiga está separada y vive sola con su hijo de 4 años, necesita salir a comprar, no puede dejar a su hijo solo en casa. La gritan si la ven por la calle.
  2. Un señor sale con su hijo de paseo, le gritan que se vuelva a su casa, el chaval tiene un trastorno del espectro autista.
  3. Un chico camina lentamente por la calle, parece que va de paseo, una señora le grita desde su ventana que es un desconsiderado. El chico va de camino a su casa, es enfermero, lleva 12 horas de servicio y está agotado.

9º Es un buen momento para la radioafición, para las videollamadas, para la televisión y para la radio y en general para cualquier método de comunicación a distancia (cuidado con las cartas que el coronavirus puede vivir cierto tiempo en el papel).

10º Considerad que el coronavirus es como el polvo de tiza. La gente suelta polvo de tiza por nariz y boca al respirar, toser o estornudar. Al salir a la calle, cualquier superficie que toques hace que te manches de polvo de tiza. En la calle:

  1. No uses el móvil a no ser que sea para pedir ayuda en caso de emergencia, llévalo guardado en un bolsillo y no lo toques.
  2. Si tienes la posibilidad usa guantes y mascarilla.
  3. Las mascarillas caseras no valen, lo siento, no valen, da igual con qué las hagáis, no valen, está comprobado.
  4. No te toques la cara con los guantes/manos, nunca, con ninguna parte de la mano, ni el pelo, ni la mascarilla, aunque pique o te moleste el pelo.
  5. Al llegar a casa no toques nada hasta quitarte los guantes y lavarte a conciencia las manos, después quítate la mascarilla.
  6. Cuando laves tus compras asegúrate de lavarte bien las manos.

Y finalmente, si por cualquier motivo, estás haciendo algo fuera de lo permitido, violando el confinamiento o saltándote las normas de alguna manera y estás orgulloso de ello porque no te han pillado, todo esto es una tontería, y que los demás hagan lo que quieran que tú harás lo que te dé la gana. FELICIDADES!!! Esto es para ti:

Certificado a la estupidez

Control de medicación

Vamos a hablar de cuando la familia se enferma. No nos suele asustar mucho cuando nos damos cuenta de que tenemos un catarro o de que hemos pillado una gripe. Más o menos nos conocemos lo suficiente para saber las fases por las que solemos pasar y cuánto nos suele durar o qué medicamentos son los indispensables para nosotros. Pero esto se complica un poco cuando es un familiar el que está malo, sobre todo cuando convivimos con esa persona, y mucho más aún cuando tenemos niños en casa.

Los que tengáis niños pequeños sabréis por experiencia propia que cuando pillan un catarro nunca se lo quedan. Es muy fácil que nos contagien y al final toda la familia acabe enferma. Con bebés la cosa se suele complicar. Aunque los más peques son más duros cuando hablamos de catarros y parece que todo les afecta menos, lo cierto es que cuando tenemos más de un paciente y nosotros mismos no nos encontramos muy bien es fácil que las cosas se compliquen demasiado.

Lo más conveniente sería tener siempre en casa un termómetro “analógico” es decir, que no lleve pilas. Los termómetros a pilas suelen ser más rápidos y fiables, pero tienen la mala costumbre de quedarse sin pilas en el peor momento. Los termómetros solían ser de mercurio pero dado que es tóxico actualmente se fabrican de alcohol. Lo mejor para nosotros es disponer de un termómetro manual, y si se puede, tener también un termómetro tipo pistola que funciona con un haz de luz. A nuestro juicio no son los más fiables (dependiendo del precio) pero van genial para hacernos una idea sobre todo con bebés y poder reevaluar con otro más fiable. De esta forma no sufrimos los llantos del bebé ni el bebé las molestias de un termómetro sin necesidad.

Con respecto a la medicación, debemos anteponer que se deben seguir las recomendaciones del médico. Que a nadie se le ocurra pensar “tiene los mismos síntomas de la vez anterior, así que le daré lo mismo de la vez anterior” La señora o Señor de la bata blanca ha estudiado muchos años, nuestra experiencia de 3 catarros y 2 gripes no vale (búsquedas de Google tampoco). Ahora bien, cada uno tiene su propia experiencia. En nuestro caso somos de Apiretal y Dalsy. En la farmacia os pueden dar otras opciones, las más comunes suelen ser la combinación de paracetamol e ibuprofeno. Alternar cada 3 o 4 horas según el peso del niño será la dosis. Eso sí, si no hay fiebre o síntomas, no hay que administrarlo obligatoriamente. Es decir, sólo dárselo en caso de fiebre o síntomas. No porque el médico nos lo paute junto a un antibiótico durante 7 días, hay que darle apiretal y dalsy cada 3 o 4 horas durante esos siete días. De todas formas, confirmadlo con el pediatra.

¿Cuál suele ser el problema conforme aumenta el número de pacientes sobre todo y son pequeños? Pues que nos acabamos haciendo un lío con las medicaciones y ya no sabemos qué le dimos a quién ni cuándo se lo dimos. Para esto lo mejor es hacernos una tabla para cada paciente. En fila las horas a las que administramos el medicamente y en columna las medicaciones (o al revés) además apuntaremos en una leyenda qué toma y qué tiempos tenemos que respetar, junto con citas médicas a ser posible.

Puede parecer exagerado y dependerá de cada uno, pero cuando llevas un par de días seguidos sin dormir, tienes dos o tres niños malos en casa y tu pareja y tú tampoco os encontráis muy bien dejas de controlarlo y puede ocurrir que si a las 4 de la madrugada un peque se pone a llorar o tiene fiebre no recuerdes qué le has dado y por la mañana incluso se te olvide a qué hora lo hiciste. Tenerlo apuntado es lo mejor (“Más vale un lapicero corto que una memoria larga”).

Aquí os dejamos un ejemplo de lo que usamos en esta última ocasión para controlar correctamente los medicamentos suministrados y que no se nos pasaran la hora en la que ya lo podría tomar y la hora en la que lo tomó realmente:

Control de Medicamentos
El antibiótico tiene su hora de administración, con esa no jugamos. La hora teórica debe ser la misma que la hora real.

Y finalmente para acabar con este rollo Macabeo (y que conste que nos hemos metido con la parte de heridas sino solo de enfermedades) recordad quienes tenéis coche, sobre todo si soléis viajar, meter lo que necesitéis en un botiquín para el coche.

Por cierto, y ya lo último de verdad, a la hora de administrar la medicación a bebés suele ser complicado porque tienden a tirar la cucharilla o mueven mucho la cabeza. Nosotros se la administramos con jeringuillas. Como tienen medidor y las medicinas suelen ser líquidas, pues le sujetamos bien la cabeza y se la empujamos, con cuidado, tratando de no hacerle daño. Pero te aseguras que se lo toma y controlas la cantidad exacta recomendada por el pediatra. Por las noches dejamos las jeringuillas preparadas para no desvelarnos al prepararlas. Es muy cómodo y efectivo. Se pueden comprar en farmacia sueltas y se lavan fácilmente.

Cortar leña con sierra

Después de bastante tiempo sin aparecer por aquí, hemos vuelto un poco a las andadas con los buenos propósitos de año nuevo. Han cambiado bastantes cosas en este tiempo que hemos estado ausentes, la tribu es un poco más grande, hay cambios profesionales, en fin, las cosas que van pasando.

Uno de los proyectos en los que estamos trabajando actualmente es el de aprovisionamiento de leña. Aunque es verdad que tenemos una leñera al lado de casa, nos gusta subir a la montaña y cortar algo de leña cuando hace buen tiempo. Pasamos una mañana en familia, hacemos algo de ejercicio y obtenemos leña gratis.

Lo primero que debemos tener en cuenta siempre es solicitar el permiso correspondiente en caso de que sea posible. En nuestro municipio se puede pedir de forma gratuita y dura de Noviembre a Marzo, de manera que aprovechamos los Sábados por la mañana para dar una vuelta. Únicamente se puede obtener la leña de árboles caídos/muertos y en ningún caso se pueden dañar aquellos árboles que estén vivos. Además de que está prohibido martes y sábados. Para más información os podéis acercar a vuestro ayuntamiento y que os digan cómo conseguirlo y con qué condiciones.

Hemos probado el corte con hacha, pero la verdad es que salvo para alguna cosa sencilla, es muy cansado y conforme más cansada está la persona, más peligroso es su uso porque se vuelve más imprecisa. Por eso preferimos el uso de sierra. Dado que los troncos que cortamos no suelen ser muy grandes, comenzamos con una sierra plegable que tenemos por casa del estilo a éste:

Serrucho Plegable

Estas sierras suelen ser más bien pequeñas (aunque hay tamaños enormes) y están pensadas para llevar como equipo en una mochila. Si no tenéis problemas de espacio/peso, quizá sea más interesante decantarse por una sierra idéntica, pero de mango fijo:

Serrucho Poda

O con un mango más moderno:

Serrucho Curvo

Siempre debéis tener en mente el tamaño de los troncos que vais a cortar para poder elegir el tamaño de hoja correcto. Obviamente cuanto más grande suele ser más caro, pero en general un sierra grande cortará ramas pequeñas pero al revés es más complicado.

Finalmente hicimos una adquisición hace poco, se trata de una sierra de arco más grande para manejar entre los dos y poder cortar troncos mucho más gruesos:

Sierra Arco

En nuestro caso la sierra tiene unos 90cm de hoja. No es marca Bellota sino Lista y nos salió bastante barata y es muy ligera. El estilo de corte es diferente, la hoja es mucho más fina y en ocasiones se atasca, por lo que nos ayudamos de maza y cuña si es necesario. La única vez que la hemos usado de momento no quedamos muy contentos. La verdad es que no tanto por la sierra sino porque la madera estaba empapada de agua, hasta tal punto que al clavar las cuñas para ir liberando la sierra rezumaba líquido y espuma la propia madera. Estábamos cortando en un árbol que lleva bastante tiempo caído y en zona de umbra por lo que la madera está absorbiendo la humedad continuamente.

Cortar leña con sierra supervivencia en familia

El sábado que viene queremos volver a subir si el tiempo lo permite, a ver si encontramos algún árbol que esté más seco para poder trabajar mejor.

#MacetoHuerto 01

Hace mucho tiempo que no nos pasamos por aquí. Entre las oposiciones y la bipaternidad nos hemos visto sumergidos en una burbuja familiar curiosa. Pero nos han renacido las ganas de hacer cosas nuevas y de compartirlas con vosotros. ¡Esperamos mucho que os gusten!

El nuevo proyecto lo hemos llamado nuestro #MacetoHuerto. Se trata de practicar la horticultura en casa cuando no tenemos la disponibilidad de un jardín o un terreno para hacerlo. Quizás la productividad se vea afectada por la falta de espacio, pero esto no debe amedrentarnos si queremos disfrutar de hortalizas frescas de vez en cuando.

Además, es una actividad que implica a toda la familia y puede aportar a los niños de la casa un gran aprendizaje.

Planificación del #MacetoHuerto

Como todo, lo más importante de todo es la buena información. Así que hemos recurrido a diversas fuentes de información para planear este proyecto de la forma más productiva posible. Hay que tener en cuenta el material que necesitamos, las fechas óptimas de plantación y las condiciones para hacerlo. Elegir correctamente las hortalizas o aquellas semillas que queremos plantar que realmente vayamos a utilizar.

No sirve de nada plantar quinoa si no solemos utilizarlo en nuestras comidas, por ejemplo.

En nuestro caso nos decidimos por tomates, ajos, perejil, menta-chocolate, ruda y orégano. Es cierto que tanto el perejil como la menta-chocolate o la ruda y el orégano no se clasifican dentro de la categoría de hortalizas, sino en la de plantas aromáticas. Quiero utilizar el término huerto en un sentido más amplio. También he plantado flores pensamientos y tenemos varios bonsai, pero me quiero centrar en aquellas plantas comestibles.

Para el #MacetoHuerto necesitamos:

  1. Semillas/Planta
  2. Maceta
  3. Tierra
  4. Abono

Y tener en cuenta todas las características de cada planta. Por ejemplo, en esta ocasión no hemos plantado los tomates porque no es época para plantarlos. Y la menta-chocolate la hemos comprado ya en planta, sólo ha sido necesario trasplantarla. Para la ruda, tampoco es época de plantación. Y debemos saber qué tierra es la adecuada para cada planta, cómo va a crecer para comprar una maceta adecuada. Aunque también podemos adaptar la planta a nuestras herramientas. Lo ideal es buscar el equilibrio entre sus exigencias y nuestras posibilidades.

Sobre el abono hablaremos otro día.

La Menta-Chocolate

Compramos la planta en un invernadero. El precio era de 1,50 € y nos gusta el sabor que tiene en las infusiones. Es una planta que requiere pocos cuidados, básicamente se resume en bastante sol y bastante agua. Sólo hay que estar atentos para podarla de vez en cuando según la maceta que tenga. Conviene que esté en maceta porque es una planta muy invasora. Cuando el tiesto se le queda pequeño, busca por la superficie una nueva tierra por la que expandirse. Como la queremos para usarla en infusiones, podarla lo haremos bastante a menudo.

No os puedo enseñar el proceso del trasplante, ni en qué maceta estaba antes de trasplantarla porque se me olvidó hacerle fotos. Pero sí os puedo enseñar cómo está ahora para que veáis cómo va creciendo.

Menta-chocolate maceothuerto

Ajos

Lo siguiente que nos animamos a plantar fueron los ajos. Teníamos pensado ponerlo en una especie de balconera, pero al final la maceta pesaba demasiado para dejarla colgando y lo dejamos en el mismo suelo. En esta ocasión nuestro hijo de 4 años nos ayudó mucho. Queremos que tenga implicación en los proyectos familiares y aprenda valores tan importantes como la paciencia.

Las semillas de los ajos los tenemos todos en casa, son los propios ajos. Así que escogimos una cabeza de ajo que nos gustara y separamos los ajos. A la hora de elegir, preferimos los más gorditos y entre ellos hemos dejado una distancia aproximada de 10 cms. Aunque señalamos en la maceta en línea, los hemos plantado en zig-zag finalmente.

Después de separarlos, debemos meterlos en la tierra con la punta hacia arriba.

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Perejil

El perejil no tiene época de plantación, se puede hacer en cualquier momento. Aprovechamos esta circunstancia para hacerlo ahora y probar. Para ello elegimos una maceta que ya teníamos, en esta ocasión para bonsái. Pusimos tierra, todas las semillas y tierra por encima. No creemos que lleguen a germinar todas, pero no sabíamos qué hacer con las demás semillas, así que las plantamos también.

En este proceso nos ayudó mucho nuestro hijo mayor. El perejil lo usamos de vez en cuando y cuando lo pedimos en la frutería nos dan un manojo demasiado grande que nos parece desperdiciarlo. Esperamos que nos aguante bien.

Esperamos que os haya gustado y nos contéis vuestras peripecias también.